Lo vas a pasar genial, eso seguro, pero si encima tienes las instrucciones para interactuar de la mejor forma posible con el espectáculo ya puede convertirse aquello en una experiencia adictiva.

Empezaremos por explicar que en cada show, antes de entrar a la sala, se te proporciona un kit con varios artilugios que tendrás que usar durante el transcurso de la función. Este kit varía un poco dependiendo del país donde se represente o la compañía que lo haga, pero básica y generalmente consta de:

-Arroz: suele tirarse directamente al escenario cada vez que aparece una iglesia o cualquier escena relacionada con una boda. Lánzalo al escenario lánzalo a tus compis de al lado, total libertad.

-Periódicos: deberás cubrir tu cabeza con él cuando en el escenario comience a llover, o usarlo para otras cosas que se te ocurran…

-Pistolas de agua: sirve para simular la lluvia por la que deberás taparte con el periódico. Elige pistola, periódico o ambas si has venido a jugar.

-Linternas o mecheros: cuando oigas ‘¡hay una luz!’ enciende tu linterna, tu mechero o la luz que lleves encima, eso sí, ojo que tienes un periódico de papel en la cabeza y nadie quiere salir ardiendo.

-Guantes de goma: deberás ponértelos cuando el protagonista lo haga en el escenario e imitar a un doctor al compás que lo hace éste también.

-Matasuegras: al final del discurso, cuando los transilvanos comienzan a aplaudir. Tú formas parte de ellos.

-Confeti: cuando los protagonistas se encuentran en la habitación, como buen transilvano deberás hacer lo mismo que el resto y lanzarles confeti.

-Papel higiénico: cuando escuches ‘Great Scott!’ con una voz llorosa en la escena del laboratorio deberás lanzar tu rollo de papel para secar esas lágrimas, aunque los rollos no van siempre dirigidos al escenario. De poco sirve ahora protegerte con el periódico.

-Tostadas: cada vez que griten la palabra tostada tendrás que lanzar la tuya. Como advierten desde la organización, preferiblemente sin untar, pero bueno, siempre habrá papel higiénico para limpiarte.

-Gorros de fiesta: cuando se lo pongan los actores, ya sabes, a hacer lo mismo.

-Campanita: cuando en el escenario digan ‘¿has oído ese sonido de una campanita?’ pues a sacar tus llaves o cualquier objeto metálico que pueda hacer dicho sonido.

-Cartas: cuando suenen las  canciones ‘I’m go home’ y ‘Cards for sorrow, cards for pain’.

-Perritos calientes: cuando buenamente quieras, no hay un guion con ésta.

ROCKY-HORROR-2

Estamos en 1973, en el Royal Court Theatre de Londres, y un ya consagrado Richard O’Brien presentaba un musical teatral que años después se convertiría en todo un fenómeno social.

Cuarenta y tres años después del estreno de aquella joyita en territorio británico, se siguen celebrando quedadas cada domingo para ver la adaptación al cine de ‘The Rocky Horror Picture Show’ en las salas donde se proyecta.

La historia de O’Brien mezcla lo más bizarro y extravagante que puedas imaginar en una película, desde personajes travestidos con medias de rejilla, pasando por extraterrestres hasta criminólogos cantando y bailando como si se acabase el mundo.

Pero lo realmente chulo de todo esto es que los fans de ‘The Rocky Horror Picture Show’ no van al cine simplemente a ver una película de serie B con unos amigos, sino que se organizan auténticas ceremonias si se pueden denominar así, ya que, como si se tratase de una feria de cómics, todos los asistentes van disfrazados como los personajes del film, cada vez que el argumento exige alguna canción, la sala se convierte en un verdadero concierto y allí se cantan hasta los coros, y la interacción de todo aquel que está dentro de la sala con la película está más que asegurada ya sea tirando arroz, explotando globos de agua o encendiendo linternas cuando así lo exige ‘el guion’.

Si te gustan las películas de serie B, lo raro y excéntrico, las canciones, pasártelo bien y sobre todo perder la vergüenza, puedes apuntarte a cualquiera de estos encuentros que organizan numerosas salas en nuestro país, no sólo de cine sino también de espectáculo.

Como recomendación, lo suyo sería que acudieses por primera vez a estas citas con la película ya vista, para que nada de lo que allí pueda suceder te pille por sorpresa, pero si lo hace, sin ninguna duda será para bien.